IES en Lenguas Vivas "Juan R. Fernández"

Carta de la prof. Gurovich al Ministro

22/02/2008 17:08

Buenos Aires, 8 de febrero de 2008

Señor Ministro de Educación
del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
Dr. Mariano Narodowski

 

Ref.: Intervención del IES en Lenguas Vivas “J. R. Fernández”

De mi consideración:



Me dirijo a Usted para solicitarle el fin de la intervención del Instituto de Enseñanza Superior en Lenguas Vivas “Juan R. Fernández”, intervención que remonta al mes de mayo de 2007. 

El Lenguas Vivas es un instituto de formación superior en lenguas extranjeras que ofrece tres niveles de educación: primaria, secundaria y superior. Cuenta con laboratorios de idioma, aulas de informática, bibliotecas varias: general, trilingüe infantil, de francés, de alemán, de portugués, departamento de comunicación educativa para filmaciones, videos y grabaciones, laboratorio de física y química, sala de conferencias,sala de reuniones para doscientas personas con cabina y auriculares destinados a la traducción simultánea, estufas y ventiladores de techo en las aulas, fotocopiadora, cantina, un jardín exuberante (sin cuidados a partir de la intervención), sanitarios limpios y equipados correctamente, salón de usos múltiples, personal de limpieza en tres turnos (no más a partir de la intervención).


En el Nivel Superior, además de las doce carreras para la formación de profesores y traductores en alemán, francés, inglés y portugués, se realizan cursos y seminarios dictados por especialistas argentinos y extranjeros entre los que se contaron J.P. Bronckardt, C. Kerbrat-Orecchioni, Teun Van Dijk, Sir Randolph Quirk, Terry Hale, y muchos otros. Se publica una revista de alto nivel académico (cuya continuidad está seriamente amenazada a partir de la intervención) y se promueve la investigación. Se ofrecen cursos de lenguas extranjeras a la comunidad; cualquier vecino o vecina de la ciudad, con ganas de emprender la aventura de adentrarse en otra lengua, llámese inglés, francés, alemán, árabe, chino, japonés, italiano, puede hacerlo por una módica contribución, muy por debajo de los aranceles de un instituto de idiomas. 


Cualquiera puede pensar que se trata de una escuela privada; pero estamos hablando de un instituto perteneciente a la Dirección General de Educación Superior del Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Uno puede preguntarse cómo es posible que el Gobierno de la Ciudad mantenga ese instituto en tales condiciones mientras otros, sabemos, carecen de insumos básicos como el gas. Y la respuesta es muy simple: no lo mantiene el GCBA. Tampoco se trata de mecenazgos. Lo que sí hizo el Lenguas Vivas fue generar una vasta oferta de extensión en sus actividades específicas en lenguas modernas que le permitían cubrir necesidades que el estado no cubre [1].

¿Cómo se llega entonces a la intervención de que ha sido objeto por malversación de fondos, por "situaciones de irregularidad (...) que ponen en riesgo la gratuidad de la enseñanza"[2]?


Las denuncias que un grupo de profesores y algunos particulares presentaron ante el Ministerio de Educación porteño llevaron a éste a iniciar una investigación que culminó el último 3 de mayo con la intervención del instituto, llamada "etapa de normalización". La Resolución Ministerial por la que se impuso esta medida denunciaba el "manejo irregular de fondos por parte de la Asociación Cooperadora, el arancelamiento de cursos extracurriculares, el incumplimiento de la normativa vigente para las instituciones educativas de la Ciudad de Buenos Aires, el uso indebido del edificio escolar que se destina para fines que no resultan pertinentes..."

Por estas denuncias, no solo se suspendió a la Rectora por 90 días (sigue sin ejercer su cargo de Rectora a pesar del sobreseimiento en la justicia) sino que se interrumpió el funcionamiento del Reglamento Orgánico y del Consejo Directivo y se nombró una Delegada Normalizadora 
y dos subdelegados que no provienen del ámbito de las lenguas extranjeras. Se desconocieron las atribuciones naturales que les corresponden a los órganos de cogobierno del Instituto, legítimamente designados y se interrumpió el funcionamiento democrático de una institución que estaba trabajando con absoluta normalidad. Lo invito, señor Ministro, a considerar la historia del instituto y la evolución de los conflictos que los distintos actores de la política educativa han ido instalando en el quehacer de la institución. Una institución creada en 1904, gracias a la visión progresista del entonces Ministro de Justicia e Instrucción Pública, el Dr. Juan R. Fernández, y que en 1957 tuvo su primer Reglamento Orgánico, aplicado en 1962. Ese reglamento y sus modificaciones posteriores le dan al Instituto autonomía académica, un cogobierno en el que un rector, dos vicerrectores y un regente de estudios son elegidos periódicamente por los profesores titulares, los graduados y los estudiantes y un Consejo Directivo constituido/y elegido por esos mismos claustros. La autonomía académica, un rasgo del Nivel Superior, faculta a la institución para decidir sus funciones de docencia, investigación y extensión.

"Autonomía" significa para el Lenguas Vivas poder llamar a concursos abiertos de antecedentes y oposición para cubrir cátedras del Nivel Superior, establecer acuerdos con universidades extranjeras, altamente necesarios para un centro especializado en lenguas modernas y brindar así a los graduados - profesores o traductores - la posibilidad de realizar posgrados o cursos de perfeccionamiento que les son vedados en el país [3], ofrecer seminarios dictados por profesores extranjeros, organizar y desarrollar la extensión, entendida como la transferencia de los conocimientos a la comunidad según la demanda social cada vez mayor en el campo de las lenguas modernas. En resumen
,/ la/ autonomía significó para el Lenguas Vivas la posibilidad de convertirse en un Instituto de prestigio y calidad por los motivos ya enunciados, entre otros.

Pero volvamos a la historia y a los conflictos. Es cierto que los conflictos del Lenguas Vivas tienen marcas diferentes a los de otros institutos de formación superior, pero es necesario situarlos dentro de una problemática común que tiene que ver con el marco de las políticas educativas. Las leyes de reforma educativa, la improvisación, la indiferencia, la falta de acciones de desarrollo, sumieron a los institutos en diversas crisis  a lo largo de los últimos años.

En 1992, la Ley de Transferencia [4] dio lugar a un largo proceso de transferencia de las escuelas a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires, que culminó en 1994 con la no programada de los Institutos Superiores a la Ciudad de Buenos Aires. Mientras el Ministerio de Educación se desentendía del Nivel Superior, el Gobierno de la Ciudad lo recibía sin contar con una Dirección de Educación Superior y sin normativa para resolver los innumerables problemas que se suscitaron. La sanción de la Ley Federal de Educación [5] y la de la Ley de Educación Superior [6] abrieron nuevas problemáticas que llevaron al Consejo Directivo a pronunciarse en 1994 en un documento acerca del futuro jurisdiccional del Instituto. En él se decía que para continuar formando profesionales de excelencia, el Lenguas Vivas debía hacerlo en un marco más amplio como el de la universidad. Todo estaba dado para que el Instituto se transformara en Instituto Universitario como lo contemplaba la Ley de Educación Superior (el Art. 27  establece que las instituciones que circunscriben su oferta académica a una sola área disciplinaria, en el caso que nos incumbe las lenguas extranjeras, se denominan "Institutos Universitarios"). Se sucedieron los gobiernos porteños, pero el proyecto del cambio institucional fue ignorado por todos y el Lenguas Vivas continuó dentro del sistema escolar.

Tal conversión le hubiera dado al Instituto (y a otros institutos terciarios en sus especificidades) un equilibrio entre su pertenencia al Estado y sus propias libertades, no solo para poder formar profesionales de las lenguas extranjeras sino también para percibir cuotas módicas por los servicios ofrecidos a la comunidad, subsidiar con ello la investigación y publicar [7]. Así, el Instituto quedó atado a la normativa escolar que lo limita y lo nivela hacia abajo, y su alto grado de desarrollo entra en contradicción con las reglas de la burocracia escolar. La normativa vigente para las escuelas dice “no” a los convenios,  “no” a los cursos pagos de extensión a la comunidad, ”no” a la organización de congresos con inscripción paga, en suma, ”no”a la obtención de recursos para abordar proyectos académicos que permitan incorporar conocimientos y transferirlos a la práctica pedagógica. Todas negativas que llevan a "un decidido empobrecimiento de los conocimientos y a un franco debilitamiento de las potencialidades de las instituciones". [8]

Queda establecida así una situación de profunda antinomia entre el sistema escolar estatal que no brinda el suficiente financiamiento para generar condiciones materiales básicas y un instittuto que ha desarrollado lo que se puede analizar como "un comportamiento defensivo que no puede comprenderse sino como resistencia a "ausentes" políticas de desarrollo. [9]

¿No debió el Ministerio limitarse a investigar los hechos denunciados? ¿O acaso es incompatible la investigación sobre presuntas irregularidades con el funcionamiento normal de la institución, a cargo de sus legítimas autoridades? Es paradójico que una de las instituciones educativas más prestigiosas del país, que amplió sus instalaciones, que extendió su oferta con nuevas carreras y más lenguas sea intervenida por un Estado que limitará su crecimiento en nombre de la normativa escolar.

Una nueva gestión ha tomado a su cargo el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En esa nueva gestión, usted ocupa el cargo máximo del Ministerio de Educación y no dudo que ya se habrá interiorizado de los temas inherentes a su área. La intervención del Lenguas Vivas espera una definición urgente. Teniendo en cuenta que las autoridades cuestionadas han sido sobreseídas de los cargos que se les imputaron, le solicito considere la posibilidad de levantar la intervención y devolver el Instituto su funcionamiento democrático.

Sin otro particular, y a la espera de una pronta solución para el IES Lenguas Vivas, quedo a su disposición para una eventual reunión con usted o con quien considere pertinente, en el caso en que se requieran más precisiones a lo que sostengo en esta carta. Agradezco, desde ya, lo que pueda hacer al respecto de este pedido y lo saludo atentamente.

Susana Martha Gurovich
LC 1230953
Ex Vicerrectora del IES en Lenguas Vivas
(Períodos 1994-97 y 1998-2001)
Ex profesora del Nivel Superior (jubilada)



[1] Recordemos que el Gobierno de la Ciudad solo paga los sueldos a los docentes y no docentes y las facturas de servicios.   Existen algunos subsidios especiales, pero los gastos de mantenimiento son cubiertos por la Asociación Cooperadora.

[2]  Resolución Ministerial Nº 1401-MEGC-07

[3] La Universidad no reconoce al Nivel Terciario como nivel de grado. La Ley 24.521 de Educación Superior (art, 39) establece que "Para acceder a la formación de posgrado, se requiere contar con título universitario de grado".

[4] Ley 24049. Transferencia de los servicios educativos de la Nación a las provincias y Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.

[5] Ley  24.195 Federal de Educación.  1993.

[6] Ley 24.521de Educación Superior. 1995

[7] El Lenguas Vivas ya edita con mucho esfuerzo la revista "Lenguas Vivas", que cuenta con un Comité de Redacción y un Consejo Editor Honorario y publica informes de investigación y de proyectos innovadores, con colaboraciones de autores argentinos y extranjeros.

[8] Palabras de la Prof. Mora Pezzutti en el acto de asunción como Rectora del IES en Lenguas Vivas el 2 de diciembre de 1997.

[9] Davini, Ma Cristina La formación docente en cuestión: política y pedagogía. Paidós, 1995

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